lunes, 17 de noviembre de 2008

Polilla


Hay una especie de polilla blanca,

no conozco que especie puede ser,

en la ampolleta tenue a mediados de noviembre

y no en el bosque con las flores naraja creciente.

Esto conduce a notar cada vez más.

Que de todos modos todo está tan lleno de energía.

Yo siempre corría por todas partes,

mirando esto y lo otro y si me detenían

el dolor era insoportable.

Si me caía me paraba y pensaba en el dolor,

tal vez el mundo no pueda salvar la verdad del dolor

no era y no es insoportable.

Finalmente, noté bastante todo alrededor de mí,

en el bosque vi las polillas blancas flotar.

¿Cuánto tiempo viven, revoloteando en las sombras?

Esto es mucho, le dije un día a mi reflexión

en una charca verde y sonreí abiertamente.

Las alas de las polillas cogen la luz del sol

y se queman tan intensamente que de deshacen.

De noche seguro sueña que resbala

entre los pétalos anaranjados de las flores,

en la mentira de la pantalla hasta el alba

inmóvil en aquel pasillo oscuro sin miel.

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